Diste la idea en tu empresa de hacer una campaña de trade marketing y la admitieron, sorprendiste al mundo entero con tu planteamiento soñador y también inteligente.

Y, como no podría ser de otro modo, te designaron responsable por la campaña y ahora debes encargarte de crear ideas de merchandising. Por tanto, el día de hoy vamos a hablar de eso, te afirmaré qué es y te voy a dar ciertos ejemplos de merchandising.

¿Qué es merchandising?
Es una técnica de persuasión que planea formas de venta y promoción de un producto en un punto de venta concreto. Usando ambientaciones se efectúa, en el sitio donde ocurre la fase final del ciclo de venta, una exposición de tu producto de una manera diferente y atrayente, que estimula la elección de este. Criterios como ambiente, localización, diseño y también interactividad se tornan esenciales.

Asimismo podría decirse que el merchandising empresarial es una técnica de lo contextual, puesto que trabaja sobre formas renovadoras de presentar el producto y busca conseguir ventajas a nivel competitivo optimando todo lo relativo a la exposición de tu producto en el punto de venta.

La interacción del marketing
En este cosmos todo está inter-relacionado. El mercado es el punto de venta donde se efectúan las acciones de adquiere venta; el marketing es el conjunto de técnicas que posiciona tu producto y hace que el cliente del servicio reconozca la necesidad que tiene de él y el merchandising se podría delimitar como el marketing efectuada en el mercado.

Si lo piensas bien, en el término de merchandising podemos ver ciertas peculiaridades del marketing de contenidos, puesto que aborda desde el contexto, crea un tiempo diferente, crea un distanciamiento haciéndonos olvidar por un instante que estamos efectuando una transacción y plantea una experiencia diferente que es ofrecer algo sin solicitar nada a cambio.

Estímulos
El estímulo es un tema central en esta técnica. Partimos de la base de que el humano es extremamente influenciable y a fin de que opte por nuestro producto usamos la persuasión, para eso debemos crear hechos que lo estimulen a comenzar un diálogo con nosotros. Existe toda un ciencia tras esta idea que trabaja con estímulos conscientes y también inconscientes, sea desde los sentidos a retos a nuestra inteligencia.

La experiencia del usuario es el denominador común y lo que, en último término, acaba por inclinar la balanza. Los sentimientos, el toque humano, la interactividad y el arte nos conmueven, marcan un instante diferente y ameno en nuestra rutina. Es por causa de estas percepciones que el mercado se está convirtiendo y enfocándose más en la experiencia humana.